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Manual para dibujantes noveles

 Saludos a todos. hoy me gustaría compartir con todos vosotros una reflexión que he tenido, relacionada con esta profesión, la de dibujante e ilustrador, perfectamente extrapolable a cualquier trabajo creativo. Es super importante mantener separado lo profesional de lo personal, pero dicho esto, ambos aspectos conviven dentro de un mismo individuo y tu lado profesional, para aquellos que hemos tenido la suerte de haber elegido que queríamos hacer de nuestra vida, fue elegido por razones que habitan únicamente en tu lado personal. Dicho de otra manera; intentar mantener separados ambos aspectos es como intentar mantener separados dos imanes que se atraen mientras los sostienes uno frente al otro a pulso. Más pronto que tarde la mano se cansa, el pulso falla, tus palmas sudan, y los imanes se pegan.  Por otra parte y tal como cantaba el grupo Queen en su tema de mismo titulo, SHOW MUST GO ON, el espectáculo debe continuar, a pesar de lo triste, enfermo o solo que te puedas senti...
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El reto de ser padres en nuestros días 👪

Cedo la palabra hoy en aullidos a la luna a Ricardo D.M. que nos quiere hablar de lo complicado de ser padres en estos tiempos de zozobra e incertidumbre.  C omo padres y madres, vivimos un momento de cambio profundo en la estructura de la sociedad. Un cambio que atraviesa la educación, la cultura, la economía y la forma misma en la que se organiza la vida familiar. La familia sigue siendo la célula básica de la sociedad, el lugar donde se transmiten valores, experiencias y referentes. Sin embargo, el contexto actual plantea retos que están transformando profundamente ese papel. El ritmo vertiginoso de la vida moderna y el creciente coste de vida han empujado a ambos progenitores a dedicar la mayor parte de su tiempo al trabajo. El resultado es una sociedad que dispone de menos tiempo para educar, acompañar y construir vínculos sólidos con sus hijos. No se trata de idealizar modelos del pasado ni de defender roles predefinidos entre hombres y mujeres, sino de reconocer que el sis...

La palabra y su metamorfosis

Las palabras no se quedan quietas. Nacen con un significado y, con el tiempo, mutan, se deforman, se ensucian o se ennoblecen. Lo que ayer fue sagrado hoy puede sonar vulgar, y lo que empezó como insulto mañana se usará de piropo. La palabra es como un río: nunca lleva la misma agua, aunque siga llamándose igual. “Villano” fue en su origen el que vivía en una villa, un campesino. Hoy es el malo de la película. “Compasión” fue una de las virtudes más altas, ahora muchos la confunden con lástima. Hasta “amigo” se desgasta en las redes sociales, convertido en un clic sin compromiso. La metamorfosis de la palabra revela la metamorfosis de la sociedad. Lo que antes venerábamos, hoy lo ridiculizamos. Lo que antes ocultábamos, hoy lo gritamos. Cada giro del lenguaje es un espejo de nuestra decadencia o de nuestro progreso. Tomemos “caballero”. Durante siglos fue el ideal de nobleza, valor y cortesía. Hoy puede sonar a chiste o a sarcasmo: “muy caballero él”. Y sin embargo, detrás sigue latien...

“¡la madre que te parió!”

 Decimos “¡la madre que te parió!” como insulto. Lo soltamos en caliente, con rabia. Pero si lo piensas un segundo, no hay nada más exacto: todos venimos de ahí, de una madre que nos parió. Aunque luego nos olvidemos, aunque la frase suene a reproche, en realidad es una verdad universal. La madre que te parió te llevo nueve meses. La madre que te parió seguramente pasó hambre, miedo, cansancio, dolores que no caben en ninguna queja moderna. La madre que te parió sabía que traer un hijo al mundo no era un paseo, sino una apuesta. Y aun así lo hizo. Lo curioso es que olvidamos el origen de la frase. “La madre que te parió” no nació como insulto. Fue, en sus primeras apariciones, una mención a la más célebre de todas las madres: María. Ella parió al más célebre de los hijos y, aun así, permaneció virgen. Con el tiempo, lo sagrado se volvió coloquial, y lo coloquial acabó degradado en insulto. Pero la raíz no cambia: detrás de cada uno de nosotros hay una madre, y detrás de la historia...